jueves, 18 de agosto de 2016

Reflexiones de una mente perturbada IV

¿Por qué sentimos que debemos cumplir alguna expectativa ajena?
¿Por qué dejamos influenciarnos de esa manera?
Quizá lo hacemos de manera inconsciente
Pero el por qué sigue sin una respuesta concreta
Quizá sea por querer complacer a personas importantes para nosotros
Tenemos miedo de decepcionarlos, apreciar esa mirada llena de decepción…
¿Por qué tenemos que sentirnos tan perdidos?
¿Acaso no es suficiente con todo lo que ya tenemos que lidiar diariamente?
Estudiar, graduarse, intentar conseguir un trabajo, pagar las cuentas
Aquellas cosas de la adultez es lo que nos desgasta
Aquello que nos deja con más preguntas acerca de todo
¿Cuál es el propósito de vivir si no podemos intentar cumplir nuestros sueños?
Cuando somos pequeños soñamos con un mundo más allá de lo imaginable
Imaginamos un mundo lleno de infinidades
Creemos que algún día, cuando seamos grandes, podremos llegar más allá

Todos estos pensamientos se destrozan en un abrir y cerrar de ojos
Nuestros sueños son aplastados como si fuera la cosa más vil
¿Lo peor? No lo hace la sociedad, exactamente
A pesar que los humanos nos guiamos inconscientemente por lo que dicte la sociedad
Aquellas figuras que son nuestro objeto de apego son lo que hacen que seamos así
No son los demás
Somos nosotros mismos, influenciados, los que dejamos que todo se aplaste
Dejamos que nuestros sueños se aplaquen
Debemos seguir luchando por ello

Es duro, vas a llorar y te vas a desgastar en el proceso
A muchas personas no les gustará
Más importante, no le gustará a aquellas que son significantes
Mandar todo a la mierda y arriesgarnos
No será fácil
E incluso nuestras inseguridades se intentarán apoderar de nosotros

¿Por qué uno debe pensar tanto?

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